Todo partió en la Uaunque en ese momento no lo sabía
En la universidad hacía más ayudantías que ramos. Marketing, investigación de mercados, computación, Excel: daba lo mismo el tema, me encantaba aprender algo y después explicárselo a otros. Mirando para atrás, la señal era clarísima.
Después vinieron más de 13 años saltando entre medios digitales, marketing, startups y salas de clase. Cambiaba de trabajo, pero se repetía el patrón: siempre terminaba metido en lo nuevo, probándolo y contándoselo a alguien.
Cuando apareció la IA generativa sentí lo mismo que en la U, pero multiplicado. Me lancé de cabeza, y desde 2024 me dedico a esto por mi cuenta: explorar, probar y enseñar. En el camino ya son más de 35.000 personas las que han aprendido IA conmigo, y la sensación es que esto recién empieza.